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Exposición del fotógrafo Ruiz Tilve en el Pueblu d'Asturies

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Expo Ruiz Tilve
Las fotografías de Francisco Ruiz Tilve se caracterizan por su valor documental, fotografiando asuntos poco tratados por la fotografía asturiana. Museu del Pueblu d'Asturies, hasta el 30 de junio

Francisco Ruiz Tilve (Oviedo, 1909–1988), como nos desvelan Francisco Crabiffosse y su hija Carmen Ruiz-Tilve en el catálogo de la exposición, fue un importante aficionado a la fotografía que desarrolló su trabajo desde 1940 hasta su fallecimiento. Como fotógrafo tuvo unos gustos muy definidos: la montaña, la vida rural, la arquitectura moderna, los puertos de mar, los ríos o los bodegones, que compartió con otros muchos fotógrafos de su tiempo. Fue uno de los más significativos representantes de la fotografía asturiana de posguerra, de una generación de fotógrafos que a partir de la vocación individual se agrupó en asociaciones para recuperar, desde las cenizas, el papel de la fotografía, haciendo memoria de la Asturias de su época con la voluntad de transmitir un legado inmaterial. Con esta exposición pretendemos que ese legado emocional, conservado en su obra, sea conocido, para entender esa encrucijada que determinó nuevos rumbos para la fotografía, entre la mirada retrospectiva y el ansia de abrirse a otros horizontes.

Las fotografías de Ruiz Tilve se caracterizan por su valor documental, fotografiando asuntos poco tratados por la fotografía asturiana, y también por su calidad estética, que es el resultado de su sensibilidad y de su conocimiento de la fotografía contemporanea.

El archivo fotográfico de Francisco Ruiz Tilve fue donado en 2005 por sus hijos, Carmen Ruiz-Tilve Arias y Francisco Ruiz Arias, a la Fototeca de Asturias del Muséu del Pueblu d’Asturies. Está integrado por unas quince mil fotografías, que se reparten de la manera siguiente: 5.668 negativos en blanco y negro, de 60 x 60 mm., realizados entre 1940 y 1980; siete álbumes que contienen los contactos de la mayor parte de esos negativos, y alrededor de 5.500 dispositivas en color de 35 mm, tomadas entre 1964 y 1987. A todo esto hay que sumar una colección de libros y revistas de fotografía que pertenecieron a Ruiz Tilve, varios trofeos obtenidos en concursos fotográficos y algún material de su laboratorio.

La donación de materiales es uno de los mayores triunfos de un museo, porque el objetivo último de esta institución es el de incrementar, conservar y enseñar a valorar el patrimonio cultural. Con ese acto, el donante cede un patrimonio particular a la comunidad, y esos bienes, que antes eran de disfrute privado, pasan a ser un bien público. La donación es, sin duda, un signo de que los ciudadanos se sienten identificados con la institución y que confían en ella, porque nadie deja la custodia de su “patrimonio” a un desconocido o a alguien que no le merece total confianza.

La exposición de Francisco Ruiz Tilve. Obra fotográfica, 1940 – 1970 pudo verse el año pasado en Oviedo, en la Sala de Exposiciones del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo, y en el mes de agosto estará en el Museo de la Sidra, en Nava. La exposición cuenta con el patrocino de Cajastur.