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Cada gijonés recicló en 2010 88,7 kilogramos de residuos

Jueves, 3 de Febrero de 2011

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Reciclaje Playas
Gijón cuenta con 3.573 contenedores de reciclaje, 288 soterrados, y 3.462 contenedores de residuos orgánicos.


Los gijoneses reciclamos en 2010 más de 25.000 toneladas de residuos, alcanzando los 88,7 kg. por habitante y año, lo que ha significado un incremento del 7% con respecto año 2009.

Gijón dispone de 96 islas de contenedores de reciclaje soterrados, destinadas al reciclaje de vidrio, papel y envases, que han supuesto una inversión global de 656.049 euros en los últimos diez años acargo de los presupuestos de EMULSA.Además la ciudad dispone de otras 400 islas de contenedores de reciclaje en superficie.

Estas infraestructuras, junto a la concienciación ciudadana y las campañas de educación ambiental de EMULSA, contribuyen al aumento del reciclaje en Gijón hasta alcanzar las 25.000 toneladas anuales, un 17,4% de los residuos que genera. Por categorías el reciclaje de cartón, vidrio y envases creció en 2010 un 3,6%, (envases un 8,7%; vidrio un 3,8% y papel un 2%).


CONTENEDORES SOTERRADOS

En 2010 EMULSA realizó 15 soterramientos de islas de contenedores de reciclado, con una inversión de 152.000 euros, (dos islas en el Puerto Deportivo, y una en: calle Andalucía y Camino del Cortejo; Linares Rivas, Feijoo, Calderón de la Barca, Conde Toreno, Sagrado Corazón, Mecánicos, Concha Mori, Esperanza Maseda, Garcilaso de la Vega, Rosalía de Castro y Torcuato Fernández Miranda).

Las islas soterradas permiten a los gijoneses depositar el vidrio, el papel y los envases destinados al reciclaje, en 288 contenedores de reciclaje. Entre las principales características de estos contenedores estancos y ubicados bajo tierra, destacan que liberan espacio y evitan el impacto visual de los contenedores de superficie, por lo que es una solución interesante para zonas con poco espacio y de difícil integración, especialmente en zonas turísticas, peatonales, comerciales o en cascos históricos donde las características del subsuelo y de las infraestructuras lo permiten.

Otras ventajas de estos contenedores soterrados es que disminuye las frecuencia de vaciado al incrementar la capacidad del contenedor de superficie; sufren menos actos vandálicos; evitan malos olores; su construcción hermética impide el contacto de los residuos con el subsuelo; aprovecha la flota de camiones de recogida existente; y el diseño de los buzones es muy accesible, incluso para niños y minusválidos.
 

Palabras clave Cuidado ambiental, Gijón, 2012