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LA LECCIÓN, de Eugène Ionesco - Teatro Español

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Una joven recibe lecciones particulares de un maduro profesor. Un juego de dominio y poder va estableciéndose entre ellos: él irá imponiéndose a fuerza de minar la rebeldía, los cuestionamientos y la vitalidad de ella. La lección es la segunda obra de Eugene Ionesco (máximo representante del Teatro del Absurdo) y que sube al escenario dirigida por Joan María Gual, quien reflexiona sobre el montaje: "Partiendo del juego teatral se establecen dos planos en los que transcurren por uno de ellos el lenguaje y por el otro la acción que nos transporta al juego del poder que se manifiesta en diversos métodos de dominación, humillación, represión y posesión"
Joan María Gual dirige a Manel Barceló, Itziar Miranda y Maica Barroso en La lección de Eugene Ionesco, el dramaturgo por excelencia del Teatro del Absurdo. La lección, segunda obra de Ionesco, fue la contestación del dramaturgo a la incomprensión que crítica y público demostraron a voces tras su debut con La cantante calva: podía escribir una obra respetando las clásicas unidades de lugar, tiempo y acción, pero dando al lenguaje un camino absolutamente distinto al utilizado por la mayor parte de los dramaturgos de los años 50.

Una joven acude a un profesor particular a fin de ampliar sus estudios. La relación entre ellos se tensa a medida que ella va perdiendo su vitalidad, sus ganas rebeldes de cuestionarlo todo, de contestarlo todo, mientras el profesor afianza su poder, cerniéndose sobre la alumna como un depredador dominante. Tras ellos, observando ese juego de poder insano, la criada de la casa, espectadora pasiva en apariencia, solo en apariencia...

"... Me muevo en lo que podríamos llamar el espacio del realismo exasperado, convencido que lo absurdo no es el texto teatral, lo realmente absurdo es sin duda la propia vida. Partiendo del juego teatral se establecen dos planos en los que transcurren por uno de ellos el lenguaje y por el otro la acción que nos transporta al juego del poder que se manifiesta en diversos métodos de dominación, humillación, represión y posesión... Es en este doble espacio del juego del teatro y el juego del poder donde he querido situar la propuesta intentando aportar una visión más amplia en la que constate que los tentáculos del poder pueden estar presentes más allá del hecho educativo. (Joan María Gual)

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